Este mantel es de esos que te salvan la mesa y además quedan bien.

Es redondo, de vinilo con bordes elásticos, así que se ajusta firmemente sin que se mueva ni se arrugue.

Es impermeable y resistente al aceite, así que si se derrama vino, café o un poco de aceite, no pasa nada: limpias con un paño y queda como nuevo.
No absorbe líquidos, es un milagro si tienes niños o eres un poco torpe.

Además, tiene un dibujo de plantas sutil que le da un toque natural y elegante.
Sirve para mesas de interior y exterior: jardín, terraza, cocina, comedor.

Y es lavable, aunque con un trapito húmedo suele ser suficiente.

Protege de rayones, manchas y golpes.

Además, el elástico hace que aunque los niños tiren del mantel, no se desplace, así que más seguridad.

Mide para mesas de 2 a 5 cm de grosor, si tu mesa es más gruesa, elige un tamaño más grande.
Es práctico, bonito y barato.
Una de esas compras que parecen tontería pero luego usas a diario.
Adecuado para picnics, cenas de verano, fiestas infantiles y hasta para manualidades.
Un mantel que lo aguanta todo.
